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Prohibida


El tiempo devora mi carne
escupo flores perfumadas
te escurres por mis madrugadas
hechicera con olor a jazmín

Arden, en mis manos 
los libros
en el infierno de las palabras
y tu sabor a miel
recorre mi lengua ávida 

Lamentos y lágrimas
conjugan tu sacro Poema
preñado de otro poeta 

Compasivo, mi tiempo
que devora mi carne
perfumada de jazmín
allende los mares 

M. Portanova







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Pretéritos

¿Y si  fuese  sueño? ¿Y si  fuese  deseo? ¿Y si  fuese ilusión? ¿Y si tú  amor? ¿Y si tú  camino? ¿Y si tú  vivir? ¿Y si yo    mar? ¿Y si yo fuese como él, siempre cambiante? ¿Siempre donde sumergirte? ¿Siempre donde perderte y encontrarme? ¿Y si tú fueses aire? ¿Y con él, siempre  volar? ¿Siempre donde sujetarme y abrazarme? ¿Y si yo tu cobijo? ¿Y si yo  tu amor? ¿Y si tú  mi hogar? ¿Y si tú  mi deseo ? ¿Y si fuésemos lo que nos complementa? ¿Y si fuésemos uno en lugar de dos? ¿Y si fuésemos? Y si ...
Marco P.

Tu boca

Por eso quiero tu boca.


 Porque tiene la capacidad de desprenderse  de mí, como yo nunca pude.
 Sin embargo, así me mantengo,  sin ella, dándola por pérdida, cruda y ajena.

 Por ello me elevo en sueños,  me enrosco entre sábanas cada noche,  dándole solución a una realidad insoportable. 
Y entonces vuelvo a ser,  aquel que sube al tren ansiando el destino.

Allí, hacia la nada, hacia mi todo,  a paraderos desconocidos  donde siempre reinas tú. 
Tú,  con tu boca. 

Trazos sentimentales de un alma

      Todas y cada una de mis  letras       están escritas a través de la imaginación       en la soledad del silencio.
      Como cada día mi imaginación vuela       por los caminos de cada palabra,       ni siquiera me disculparé       por todas estas transmisiones que escribo;       puede que me arrastre por ellas  o simplemente pases de mí.
      Los poemas que he escrito para ti ahora       no están bajo delirios artificiales,       de momento siguen salvados por tu mirada,       ya que no te conozco y       no quisiera sentir tu indiferencia.
      Sin recaer en lo meramente cotidiano y rutinario,       no es cuestión de abrirme en una visión tuya       demasiado tiempo, te los tengo hechos por colores,
tamaños y sorpresas,
 duros, agresivos, sensuales, románticos,       eróticos…
      De pronto me encuentro contigo,       a veces en sorpresas de formas sensuales,       aceptándome por ser como soy,       por ser yo mismo con todas las consecuencias.           te empiezo a escribir lo más puro,       l…