jueves, 8 de diciembre de 2016

Mía


En esa marca en su piel,
 de los incisivos y molares, 
 sellada con sangre de tinta púrpura.

 Y ese deseo, que es vicio, 
no queremos parar,
 seguimos con entusiasmo 
 hasta la fusión completa
 de nuestro ser en el otro en su abandono 
completo y en mi tenerte.
¡ MIA! 
¡ MIA!