Ir al contenido principal

perversa libertad

Sumisa y a la vez, retadora acepta mi juego. 
 No por amor si no por su placer personal :
el de sorprenderme. 

 Ella acepta las cuerdas de cuero 
sobre su cuerpo, 
porque en ellas su alma se siente libre.

Cuando acepta mis perversiones
 se siente libre y segura 
renegando de mi amor

M.P

Entradas populares de este blog

Trazos sentimentales de un alma

      Todas y cada una de mis  letras       están escritas a través de la imaginación       en la soledad del silencio.
      Como cada día mi imaginación vuela       por los caminos de cada palabra,       ni siquiera me disculparé       por todas estas transmisiones que escribo;       puede que me arrastre por ellas  o simplemente pases de mí.
      Los poemas que he escrito para ti ahora       no están bajo delirios artificiales,       de momento siguen salvados por tu mirada,       ya que no te conozco y       no quisiera sentir tu indiferencia.
      Sin recaer en lo meramente cotidiano y rutinario,       no es cuestión de abrirme en una visión tuya       demasiado tiempo, te los tengo hechos por colores,
tamaños y sorpresas,
 duros, agresivos, sensuales, románticos,       eróticos…
      De pronto me encuentro contigo,       a veces en sorpresas de formas sensuales,       aceptándome por ser como soy,       por ser yo mismo con todas las consecuencias.           te empiezo a escribir lo más puro,       l…

Tu boca

Por eso quiero tu boca.


 Porque tiene la capacidad de desprenderse  de mí, como yo nunca pude.
 Sin embargo, así me mantengo,  sin ella, dándola por pérdida, cruda y ajena.

 Por ello me elevo en sueños,  me enrosco entre sábanas cada noche,  dándole solución a una realidad insoportable. 
Y entonces vuelvo a ser,  aquel que sube al tren ansiando el destino.

Allí, hacia la nada, hacia mi todo,  a paraderos desconocidos  donde siempre reinas tú. 
Tú,  con tu boca. 

Podría...

Yo podría decirles que me robas los sueños… que me envuelves desnuda, me das un beso en silencio y hasta me haces gritar…
Me atrapase los sentidos me provocas suspiros… y también simplemente me enseñaste el verbo desear… Marco