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El fuego que nos hace arder
es el mismo que nos ilumina
Marco P.

Comentarios

  1. Porque es la fuerza de la sangre que nos corre por las venas...que nos mueve el alma... el motor que hace funcionar el resto...la luz...dame el fuego...para sentirme viva...aunque queme...
    un besote marco

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    1. Eso mismo pienso yo Amando, que es el motor para sentirse vivo. Besos

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    2. Si....nunca entenderé como sigue habiendo gente que es capaz de renunciar a al fuego porque quema...

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  2. El fuego quema, arde, incendia, el fuego es el infierno del placer.

    Gracias por tus huellas en mi blog.

    Un beso.

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    Respuestas
    1. Es precisamente ese fuego el que logra sentirnos vivos María

      Decirte que tu blog fue un placentero descubrimiento, seré asiduo lector sin duda

      Besos

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    2. El placer y privilegio son míos de tener un lector como tú que deja unas huellas en mi rincón que dan luz y vida.

      Mil gracias por esos preciosísimos versos que me has regalado y me han encantado.

      Un beso muy grande, Poeta.

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  3. Hola Marco
    No he visto donde comentarte en el otro blog, así que te dejo aquí mis cariños, gracias por tu huella
    y decirte que el relato es espectacular

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    Respuestas
    1. En el otro blog decidí Piel no admitir comentarios, no dispongo de mucho tiempo libre , prefiero centrarme en la lectura de aquellos blogs que me gustan. Tu blog como el de María, son muy bonitos , soy fiel lector también del tuyo aunque pase de puntillas os leo a las dos.
      Besos

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  4. Candente frase, ¡te felicito¡

    Besos muchos,

    tRamos

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Contigo

-A la más amada

Quiero quedar contigo.  Volver a ver esa sonrisa en tu boca.       Verte acercar ágil, alegre,  con tu cabello ondeando ligeramente.
      Deseo que me mires desde la ventanilla del coche,  medio agachada, que subas,  que te sientes a mi lado.
      Quiero acercarme a tus labios,   sentir tu aliento,  percibir tu vibración,      sellar tu boca con un beso.
      Deseo pasar una velada alegre  y substancialmente positiva contigo.
      Quiero que cenemos juntos,  que bebamos, que brindemos.
      Hablar distendidos largo tiempo,  conocernos un poco más.
      Deseo que la noche no se termine con la cena.       Quiero que tomemos una copa en un pub.  Que nos dejemos envolver por la música  que nuestro interior se riegue con bebida fresca y alcohol… con una mezcla más potente que el queroseno.
      Salir abrazados por el talle,   caminar entre las calles,  sin rumbo, perdidos en la noche.  Mirando la luz de la luna.
      Deseo que nuestro propio instinto  nos lleve hacia…

Tu boca

Por eso quiero tu boca.


 Porque tiene la capacidad de desprenderse  de mí, como yo nunca pude.
 Sin embargo, así me mantengo,  sin ella, dándola por pérdida, cruda y ajena.

 Por ello me elevo en sueños,  me enrosco entre sábanas cada noche,  dándole solución a una realidad insoportable. 
Y entonces vuelvo a ser,  aquel que sube al tren ansiando el destino.

Allí, hacia la nada, hacia mi todo,  a paraderos desconocidos  donde siempre reinas tú. 
Tú,  con tu boca. 

Trazos sentimentales de un alma

      Todas y cada una de mis  letras       están escritas a través de la imaginación       en la soledad del silencio.
      Como cada día mi imaginación vuela       por los caminos de cada palabra,       ni siquiera me disculparé       por todas estas transmisiones que escribo;       puede que me arrastre por ellas  o simplemente pases de mí.
      Los poemas que he escrito para ti ahora       no están bajo delirios artificiales,       de momento siguen salvados por tu mirada,       ya que no te conozco y       no quisiera sentir tu indiferencia.
      Sin recaer en lo meramente cotidiano y rutinario,       no es cuestión de abrirme en una visión tuya       demasiado tiempo, te los tengo hechos por colores,
tamaños y sorpresas,
 duros, agresivos, sensuales, románticos,       eróticos…
      De pronto me encuentro contigo,       a veces en sorpresas de formas sensuales,       aceptándome por ser como soy,       por ser yo mismo con todas las consecuencias.           te empiezo a escribir lo más puro,       l…